257 ONG's en Tandil acuden a salvar las ausencias del Estado

(Abr/2006) - Se presentó el primer censo de organizaciones no gubernamentales de la ciudad llevado a cabo por la Universidad y el Foro Social Tandil XXI. Los responsables de este trabajo señalan como los datos sobresalientes del relevamiento: los períodos históricos de su nacimiento, los recursos financieros con los que cuentan y la inestabilidad del personal que se desempeña en estas entidades.

El primer censo de organizaciones no gubernamentales de Tandil indica que existen, al menos, 260 entidades que dan respuesta a algunas de las muchas necesidades de la población, desde lo alimentario hasta lo emocional. Estos datos y otros son parte del informe acerca de las “Características, prácticas y representaciones de las organizaciones sociales locales” que realizó un equipo de profesionales de la Universidad Nacional del Centro. La inquietud que dio origen a este trabajo se generó en el ámbito del Foro Social Tandil XXI.

Aseguran que el primer paso para modificar una realidad es conocerla. Ese conocimiento implica, datos cualitativos y cuantitativos. En el caso de organizaciones no gubernamentales, algunos intuían que eran muchas las que estaban trabajando, pero nadie tenía idea del número exacto, el tipo de servicio que prestaban y la organización que las regía.

La intuición también indicaba que las ONG venían a ocupar los huecos que dejaba el Estado y que en momentos de crisis como la que se vivió en 2001 eran el sostén que evitaba el desborde. Algunas de las conjeturas que servían a los fines de explicar por qué en Tandil se transitó la crisis con relativa tranquilidad (con respecto a otros distritos) adjudicaban a estas organizaciones un rol protagónico. Pero, ahora, tabulados y organizados, los datos vienen a dar cuenta precisa de lo que antes presumía la intuición.

“Se han relevado 257 organizaciones de la sociedad civil, sin embargo es necesario señalar que si bien se ha cubierto casi la totalidad de las existentes aún quedan algunas por ser relevadas. Al mismo tiempo, el grupo de investigación optó por no relevar en este primer esfuerzo algunos grupos de organizaciones que presentan características específicas, como las cooperativas, las cooperadoras escolares y las mutuales”, se sostiene en la introducción al censo.

En este prólogo también se hace referencia a las características que debían reunir las organizaciones para ser consideradas ONG: estructuradas (permanencia en el tiempo), privadas (separadas del Estado), autogobernadas, sin distribución de beneficios entre sus miembros, no lucrativas y voluntarias.

Guía

La primera parte del trabajo da cuerpo a una guía de las instituciones que operan en Tandil. En esa sección se aportan datos acerca de la ubicación, teléfono y las principales áreas de intervención.
Se trata de una herramienta indispensable para la dirigencia, pero también para que las mismas organizaciones sepan más sobre quiénes comparten inquietudes y, tal vez, áreas de incumbencia idénticas o complementarias.

La idea general del relevamiento apunta a captar la heterogeneidad de las entidades, compararlas, agruparlas, encontrar puntos en común, identificar demandas, reconocer debilidades u obstáculos y desde allí buscar líneas de acción para darles respuesta.

Dependencia

El estudio indica que el 52 % de las organizaciones no dependen de ninguna otra mayor y, a su vez, tampoco tienen entidades a su cargo. El 33% tienen relación con una matriz externa a la ciudad. Entre las restantes están las que dependen de una matriz local, las que son madres de otras entidades menores y las que tienen doble vinculación. A estas últimas se las llama de “tres generaciones”.

A su vez, se determinó su situación jurídica: el 75% por ciento tiene personería jurídica mientras que el 25% restante no la tiene, aunque entre éstas últimas haya diferencias. Algunas ni siquiera la están tramitando, otras lo están haciendo, mientras que las restantes determinaron que lo conveniente era usar “transitoriamente” la personería jurídica de otra organización.

El grueso de las entidades entrevistadas pertenece a la categoría de asociaciones civiles. Detrás se encolumnan los sindicatos, las mutuales y 6 fundaciones.

Historia

Saber en qué momento de la vida institucional nacieron estas organizaciones no es un dato menor. Es posible establecer una relación entre la ruta que seguía el Estado y las demandas que generaba en la sociedad. Otros elementos no menores son los que remiten a las inspiraciones que les dieron vida, el nombre de sus fundadores y los temas que motivaron su creación.

“Tenemos un desarrollo incipiente de construcción de organizaciones de la sociedad civil a fines del siglo XIX a principios de siglo XX, incrementándose significativamente en las décadas del ‘30 y del ‘40, continuando el crecimiento en el período post - peronista. Durante la dictadura se desacelera notablemente el surgimiento de nuevas organizaciones hasta que cobra vigoroso impulso desde la apertura democrática hasta nuestros días”, dice el trabajo.

Entre el año 1955 y el 1976 surgen el 22 % de la organizaciones locales, mientras que desde la apertura democrática hasta ahora (2002) se crearon el 50% de las entidades en cuestión.
Con relación al origen, se estableció que el 87 por ciento tienen inspiraciones laicas. “Vemos el rol central que adquieren las organizaciones laicas. Esto, de todos modos, no implica negar las influencias religiosas (sobre todo de la Iglesia Católica) en la estructuración ideológico-práctica de un conjunto de organizaciones dedicadas a la atención social”, se sostiene en uno de los párrafos.

Objetivos

Cada organización tiene sus objetivos principales aunque eso no implica que existan entidades que puedan incluir más de un objetivo. Del relevamiento se desprende que sobresalen aquellos referidos a la asistencia o a los servicios. Le siguen los de promoción y desarrollo y a éstos los de reclamos o reivindicación.

Del total, 186 brindan asistencia o servicios, 95 promoción y desarrollo, 53 reclamo o reivindicación y 15 autoayuda o contención.

Sus actividades se desarrollan en ámbitos de muy variada magnitud geográfica: desde un barrio hasta en toda la extensión del país. El censo remarca que 155 de las 257 entidades no se extralimitan al territorio local. Le siguen las de alcance regional.

Beneficiarios

Las organizaciones se definen a partir del sujeto que recibe su aporte, de los beneficiarios. Del total, 87 se aboca a lo socieconómico, 70 a los problemas sociales, 67 al sector económico, 50 a cuestiones recreativas o deportivas. La preeminencia de las cuestiones socioeconómicas es la respuesta a la emergencia que se vivió en las últimas décadas.

Por otro lado y con respecto a las edades de los destinatarios se desprende que 211 organizaciones apuntan a universos de edades múltiples, en tanto que 25 están destinadas a adultos, 10 a tercera edad, 6 a niños y 4 a adolescentes.

Capacitación

En este punto, el censo trató de captar las herramientas de capacitación que ponen al servicio de su personal. “Esto implica conocer si la organización desarrolla o promueve una política de capacitación sistemática con el propósito de fortalecer sus recursos humanos.

El 51% de las organizaciones no ha definido políticas de capacitación, mientras que el 42% sí lo ha hecho bajo distintas modalidades.

Hacia afuera, la capacitación también es un elemento destacado de la demanda. A 71 entidades se le demanda asesoramiento o asistencia técnica, a 67 medicamentos y salud, a 66 servicios recreativos o culturales y a 48 alimentación.

Recursos

Los recursos representan uno de los temas centrales del trabajo ya que de estos datos puede surgir la idea general del grado de vulnerabilidad de muchas de las entidades en actividad.
No necesariamente se trata de recursos financieros. También se pusieron a consideración los recursos humanos y materiales.

Los datos del trabajo señalan que el 82% de las organizaciones administra un presupuesto. A su vez, entre las primeras, están aquellas que administran recursos propios o externos.

La mayoría de las que no reciben recursos externos señalaron que lo hacían para “no vincularse”, mientras que otras argumentaban que no tenían necesidad. Pero otras entidades explicaron que no los recibían porque a pesar de los intentos no habían tenido acceso a ninguna ayuda o porque desconocían el camino para hacerlo.

Entre las que manejan un presupuesto, el 20% cuenta con la participación del Estado (nacional, provincial o municipal). Estos recursos que son vitales para el funcionamiento y sostenimiento operativo llegan a través de becas o subsidios.

En un punto, el tema de los recursos financieros se toca con el de los recursos humanos y queda en evidencia uno de los factores más vulnerables de las ONG en Tandil. “Sólo el 23 por ciento de las personas que cumplen funciones percibe una renta”. De este porcentaje que de por sí es pequeño, casi la mitad percibe como renta un plan social.

«Estos datos reflejan la inestabilidad, fragilidad y precariedad de este componente del universo organizacional».

(Fuente: Diario Nueva Era)

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